martes, 7 de noviembre de 2006

Dejando el ataud

Hay promesas y se deben romper, en mi caso yo tengo una. No soy capas de estar sin escribir, es mi droga, mi forma de relajación.

De mi ataud salgo quitando tierra combertida en ceniza,
mis manos sangrando solo intentan escapar de este sufrimiento
que no me deja descansar en paz,
que mas angustiante q no poder hacer lo que nos gusta en paz.

Mi cadaber de apoco se reforma
entre palabras que cada ves tienen más sentido
la tinta que recorre mi cuerpo, poco a poco aumenta y empieza a viajar,
pasando por mi corazón que empieza a danzar.

Cuando salgo del cementerio mi cuerpo como nuevo ya se encuentra
mis manos estan listas para escribir poemas locos,
empiezo a respirar la inspiración
que se percibe en las cosas mas bellas y simples de la vida.

La segunda etapa de Oliver L. R. Rios ha comenzado
desde las catacumbas más profundas de la cuidad de los muertos.

1 comentario:

Anónimo dijo...

wenu pu el uniko post ........
napo 1 saludo......pa ti...
ojala q esta amistad siga creciendo y q tus poemas tmben q son mue wenons..jajajaja
t dceo lo mjor cn quien tu ya sabs....
nus vemus ....
...*k¡!*...